martes, 27 de agosto de 2013

A una persona.

Me sumerjo en un mar de dudas que poca gente sabría apreciar. Las personas como yo somos complicadas y nunca sabemos bien que queremos y cuando lo queremos. Creemos que disfrutamos la vida, pero no lo hacemos. Quizá es porque somos demasiado débiles e intentamos fingir que no. Por eso nos encerramos en nosotros para no dar mas vueltas a nuestros pensamientos. Quizá es porque no tenemos autoestima, ni amor propio, pero eso sí... cuando nos enamoramos, lo hacemos de verdad con todas las palabras y sentimientos que ello implica, aunque quizá luego nos cueste olvidar. Olvidar a alguien que hemos amado es uno de nuestros peores miedos, por eso no nos abrimos por miedo a enamorarnos y sufrir. Seguramente es por eso que a veces me cuesta tanto ser yo misma con alguien a quien quiero y no es vergüenza es solo miedo al rechazo, no rechazo inmediato pero si con el tiempo. Cuando nos abrimos en voz alta, ya es demasiado tarde para nosotros, implica que hemos dado ese gran pequeño paso que tanto nos cuesta pero que con miedo hemos dicho. Es miedo, miedo a perder lo todo, por nuestra torpeza y desánimo, es miedo por lo que pienses y miedo al ridículo. Y una mezcla de todo ya es mortal. 
Pero quizá este dispuesta por fin a mirar a alguien a los ojos y sentir como soy y decírselo. 


Tal vez esa vez no tenga tanto miedo porque se no la perderé. 





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