
''Por eso desperté arrojándome a mis brazos mientras entendía mi
soledad''. Ella abrió los ojos, se levanto, se puso su ropa y salió al salón.
Hacía frío, y encendió la chimenea. Preparó su café, se tomo un cigarrillo, y
miro por la ventana como el invierno hacia su efecto en la calle. Calles frías
y solitarias cubiertas de blanca nieve y cielo oscuro. Le esperaba un día duro,
muy duro. Tenía miles de cosas que hacer, trabajo que enviar, gente que ver y
sobretodo una conversación pendiente. Ella no era feliz, y desde hacía un
tiempo se había dado cuenta. Fueron una sucesión de cosas que una tras otra
fueron colmando el vaso de la paciendo y haciendo que cada momento que pasase
costara más ser feliz. Y ella estaba harta no quería seguir así. Esa mañana
como otra cualquiera y con
miles
de cosas por hacer, decidida fue a su escritorio, saco su cuaderno de notas y
empezó a escribir la lista de todas las cosas que quería hacer antes de acabar
el día. Ir al trabajo y acabar la reunión con éxito, hacer la compra de la
semana, colocar toda la casa y lo que más le costaba... Llamarle.
El día paso rápido, en la oficina hoy el día estaba tranquilo y la
reunión fue todo un éxito, ella pensó ‘’Lo esencial es invisible a los ojos’’ y
era cierto, lo más importante de la reunión nadie se dio cuenta si quiera que
lo había dicho.
Cuando terminó sus horas, cogió el coche y se fue rumbo al
supermercado. Compró fruta, verduras y algo de carne, espero una larga cola de
media hora y solo pago 23,80 dólares. El momento de llegar a casa estaba
llegando, ella temía este momento porque sabía que una vez que llegara a casa
tendría que hacer la última cosa y mas temida de la lista. Estaba a punto de
llorar, sus ojos estaban hinchados y le temblaba la voz y aun no había llegado
a casa, tenía miedo. No quería escuchar su voz, no sabía como iba a reaccionar.
Ella llegó a casa, dejo las bolsas de la compra en la mesa de la cocina, se
quito las botas, y se dejo caer al sofá. Ella no sabe en que momento ocurrió
pero cerró los ojos y no volvió a despertar. Había perdido su último día y su
oportunidad de decirle ‘’te quiero’’ a la persona que amaba antes de morir.
Ella quería hacer de su día a día uno más, pero cuando por fin llego el ultimo y estaba decidida a cambiar el final, cayo exhausta sin nada mas que decir.

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